Hoy vamos a hablar del huidizo, escondidizo, quecantasiempreentrelassombras pajaruelo de pequeño tamaño conocido como falso ruiseñor, o ruiseñor bastardo.
Os presentamos a el encantador Cettia Cetti:

Es un pajarillo de unos 13cm, de discreto plumaje pardo rojizo, con pecho y flancos entre gris y castaño. Los dos sexos son muy similares, y para distinguirlos hay que mirar muy de cerca, ya que sus diferencias consisten en detalles como el largo de las plumas o la envergadura alar. Vamos, que ni con lupa….

Para no confundirlo con otros pajaruelos deberías fijarte en esas rayitas blanquecinas sobre sus ojos, el fino pico, las patas rosáceas…

…y su cola ligeramente larga y redondeada, que suele poner en esta divertida posturita.

Dato curioso: la cola está compuesta por sólo diez plumas , en lugar de las doce que tienen el resto de paseriformes.

Caza moviéndose de manera inquieta entre la vegetación, buscando insectos, larvas, gusanitos y semillas, aunque es un poco selecto: no le gustan los insectos de caparazón duro, como a mi abuela. Todo blandito…

El ruiseñor bastardo tiene querencia por los ecosistemas cercanos al agua, como cursos fluviales, lagunas, charcas…Y, por suerte para nosotros, una huerta semiabandonada con agüita recién caída del cielo.

Allí es donde le pudimos localizar más por el sentido del oído que por el de la vista porque, como ya hemos comentado, se esconde divinamente bien…

…. Pero su canto, aunque no dura más de tres segundos, es explosivo, potente y muy característico, fácil de reconocer.
Y nosotros lo escuchamos justo a tiempo para localizar al protagonista de este post. Así que tuvimos mucha suerte.
¡Hasta otra!
Fuente de inspiración: Wikipedia



































































































